1. Diagnóstico del rodal
Recorrido en terreno, inventario por especie y clase diamétrica, estado sanitario, densidad y accesos. Se define qué parte del bosque produce hoy y qué parte necesita años de manejo.

Servicio · Región de Los Ríos
Los renovales de Roble, Raulí, Coigüe y Ulmo del sur de Chile pueden producir ingresos desde las primeras faenas y, al mismo tiempo, aumentar su valor y su biodiversidad. La diferencia está en el plan de manejo y en cómo se ejecuta en terreno.
El problema habitual
En Los Ríos abundan los renovales densos, con árboles delgados compitiendo entre sí, caminos deteriorados y sin plan de manejo vigente. El propietario paga contribuciones y cuidado, pero el bosque no genera un peso. Un renoval sobredenso crece poco, produce madera de baja calidad y aumenta el riesgo sanitario.
Con raleos bien diseñados, ese mismo bosque libera leña y madera vendible en el corto plazo, y en 10 a 15 años entrega trozas de alto valor. El manejo se financia, en buena parte, con lo que se extrae.

Cómo trabajamos
Recorrido en terreno, inventario por especie y clase diamétrica, estado sanitario, densidad y accesos. Se define qué parte del bosque produce hoy y qué parte necesita años de manejo.
Elaboración del plan de manejo forestal, presentación ante CONAF y postulación a bonificaciones cuando el predio califica.
Intervención que concentra el crecimiento en los árboles de mejor forma y libera productos comercializables desde la primera faena.
Forestación con Roble, Raulí, Coigüe, Ulmo, Canelo y Avellano, y sustitución gradual de Eucalyptus en suelos con vocación nativa.
Venta de madera, leña dimensionada y subproductos en los mercados de cada zona, con indicadores de rendimiento, costos y margen por hectárea.

Especies
Roble (Nothofagus obliqua)
Madera de alto valor, mueblería y construcción.
Raulí (Nothofagus alpina)
Madera fina, buen crecimiento en renovales manejados.
Coigüe (Nothofagus dombeyi)
Volumen, protección de suelo y ribera.
Ulmo (Eucryphia cordifolia)
Leña de primera calidad y floración melífera.
Canelo (Drimys winteri)
Sitios húmedos, raleos de renovales densos.
Tepa y Laurel
Bosque Siempreverde, madera y regeneración natural.
Herramienta
Ingrese los datos de su predio y obtenga una estimación del volumen en pie, del volumen extraíble en un primer manejo y de los destinos comerciales posibles en el mercado chileno.
Complete lo que sepa. Si no conoce un dato con precisión, use una estimación: el resultado sirve para dimensionar el orden de magnitud.
Equivale a 450 árboles por hectárea. Un renoval denso del sur suele tener entre 800 y 3.000 árboles por hectárea.
Resultado estimado
249 m³/ha
Volumen en pie por hectárea
14.963 m³
Volumen total en pie en 60 ha de bosque
3.741 m³
Extraíble en un primer manejo (25% del volumen en pie), dejando el bosque en producción
27,7 m²/ha
Área basal: sobre 30 m²/ha indica competencia y necesidad de raleo
Peso verde aproximado de lo extraído: 2.918 toneladas · equivalente en leña dimensionada: 1.697 metros estéreo.
Roble (Nothofagus obliqua): Madera de alto valor: mueblería, pisos y carpintería de terminación.
| Destino | Participación | Volumen |
|---|---|---|
| Trozas aserrablesDiámetro sobre 25 cm y fuste recto: aserraderos, mueble y remanufactura. | 29% | 1.075 m³ |
| Madera pulpable / tablerosDiámetros medios sin defectos mayores: astillas, tableros y celulosa. | 27% | 991 m³ |
| Leña dimensionada secaMercado local formalizado y con mejor precio que la leña húmeda. | 32% | 1.188 m³ |
| Biomasa y subproductosRamas, puntas y despuntes para astilla energética o compost. | 13% | 486 m³ |
Estimación orientativa basada en volumen cilíndrico corregido por factor de forma y en el reparto habitual por clase diamétrica en el mercado del sur de Chile. No reemplaza un inventario forestal ni un plan de manejo aprobado: los precios, la distancia a planta y la calidad del fuste cambian el resultado predio a predio.
Más allá de la madera
Cuantificación de toneladas de CO₂ y estructuración de proyectos de carbono en renovales y bosque Siempreverde, con experiencia en patrimonios de 5.000 a 97.000 hectáreas.
Fajas de protección en riberas y quebradas, cruces de cauces y caminos que no arrastran sedimento al río.
Pactos de convivencia de largo plazo, con más de 27.000 hectáreas operando bajo acuerdos vigentes.
Con una visita a terreno y la revisión de sus antecedentes se puede estimar el potencial productivo, el orden de las faenas y el flujo esperado por hectárea.