1. Diagnóstico y plan anual del predio
Primer mesCatastro de lo que hay (bosque, praderas, aguas, cierres, caminos, construcciones), objetivos del propietario y un plan de trabajo con presupuesto para los doce meses siguientes.

Administración predial
Plan anual, presupuesto, supervisión de faenas en terreno e informes con fotos e indicadores. El propietario decide; la ejecución y el control quedan cubiertos.
Un campo heredado o comprado como inversión suele quedar en manos de un cuidador de confianza, sin plan, sin presupuesto y sin registros. El propietario se enteran de lo que pasa cuando llega un problema: una corta sin autorización, un cerco caído, un arriendo impago, animales que no cuadran. No es mala fe, es falta de estructura. Administrar es simplemente tener plan, costos, registros y alguien responsable en terreno.
Catastro de lo que hay (bosque, praderas, aguas, cierres, caminos, construcciones), objetivos del propietario y un plan de trabajo con presupuesto para los doce meses siguientes.
Cada faena con costo estimado antes de ejecutarla y costo real después. El propietario aprueba los gastos relevantes; los menores quedan dentro de un tope acordado.
Cuadrillas, maquinaria, cercos, aplicación de fertilizante, raleo o cosecha: selección de contratistas, revisión de documentación laboral y supervisión en terreno de lo que efectivamente se hizo.
Un informe periódico con fotos fechadas, avance de cada faena, gastos, existencias de ganado o volumen de madera y los indicadores acordados. Es lo que permite decidir a mil kilómetros de distancia.
Planes de manejo vigentes, declaraciones, contratos de arriendo o pastoreo, deslindes y servidumbres. Los conflictos rurales se previenen conversando temprano, no con abogados después.
Cotizar compradores de madera, leña o ganado, comparar precio puesto en cancha o en planta, y coordinar flete y pago. El margen se define en la venta, no en el bosque.
Todos los gastos del predio divididos por su superficie productiva. Es la cifra que permite comparar temporadas y detectar desvíos.
Madera, leña, ganado o arriendo, neto de faena y flete. Un campo bien ordenado debería ir subiendo esta cifra año a año.
Hectáreas raleadas, podadas, cercadas o fertilizadas respecto de lo comprometido. Evita el clásico plan aprobado que nunca se ejecuta.
Existencias medidas, no estimadas de memoria: volumen en pie, carga animal, condición de la pradera. Es el patrimonio real que se está administrando.
La modalidad de trabajo y los honorarios se definen según superficie, distancia y nivel de intervención: visita periódica, administración completa o asesoría puntual.
Con la ubicación, la superficie y lo que hay en el predio se puede preparar una propuesta de administración con plan del primer año y honorarios claros.