1. Valor del suelo desnudo
BaseEs la base: qué produciría el terreno sin nada encima, según clase de suelo, pendiente, drenaje y ubicación. Se compara con transacciones recientes de predios similares en la misma zona.

Valorización
El precio por hectárea de un aviso no dice nada por sí solo. El valor está en el suelo, la madera en pie, la pradera, el agua y el acceso, menos los pasivos que arrastra el predio.
Dos predios de cien hectáreas colindantes pueden diferir en varias veces su valor. Uno tiene camino todo el año, agua inscrita, praderas manejadas y bosque con diámetros aserrables; el otro tiene acceso por servidumbre precaria, matorral degradado y ninguna obra. Valorizar es separar esos componentes y ponerle número a cada uno, con precios reales de la zona y descontando el costo de sacar el material del predio.
Es la base: qué produciría el terreno sin nada encima, según clase de suelo, pendiente, drenaje y ubicación. Se compara con transacciones recientes de predios similares en la misma zona.
Volumen por hectárea, especies, diámetros y calidad. Un renoval joven vale poco hoy y mucho en veinte años; un rodal adulto con diámetros aserrables es capital disponible en el corto plazo, siempre que sea legalmente cosechable.
Superficie efectivamente pastoreable y cuántos animales sostiene por año. Se valoriza como flujo: kilos de carne por hectárea, no como superficie verde en la foto.
Caudal permanente, obras existentes y derechos de aprovechamiento constituidos. En predios ganaderos es determinante: sin agua de verano la capacidad de carga se cae y el valor con ella.
Camino transitable todo el año, distancia a ruta pavimentada y a planta o feria, cierres, galpones, electricidad. El flete es un descuento directo sobre cada metro cúbico y cada kilo que sale del predio.
Bosque de protección, franjas de cauces, ocupaciones, servidumbres, cortas irregulares previas, deudas de contribuciones. Todo esto se descuenta del precio, y conviene descubrirlo antes de firmar.
Precio por hectárea de predios similares vendidos en la misma comuna. Sirve como referencia y para acotar el rango, pero no distingue si el campo tiene madera o no.
Suelo más existencias: madera en pie valorizada a precio de mercado menos costo de faena y flete, más infraestructura. Es el método más transparente para negociar precio.
Proyectar ingresos y costos año a año y traerlos a valor presente. Es el método correcto para un campo que se compra como inversión productiva y no como bien raíz de agrado.
Una valorización seria exige inventario en terreno y precios vigentes de la zona; no es una cifra que se pueda dar por teléfono. Los precios de madera cambian por temporada y por comprador.
Con el plano, el rol y una visita se puede levantar el inventario y entregar un rango de valor fundamentado, útil para comprar, vender, partir una herencia o respaldar un crédito.